Hola, queridas bailarinas, soy Yasmina Andrawis y hoy quiero compartir con ustedes mi enfoque para las clases de danza del vientre en el nivel principiante.
Es un placer darles la bienvenida a este hermoso viaje que estamos a punto de emprender juntas.
La danza del vientre no solo es una forma de expresión artística, sino también un camino hacia el autoconocimiento y la conexión con nuestro propio cuerpo.
Comenzamos la clase de Danza del Vientre.
Al inicio de nuestras clases, el objetivo principal es hacer que cada una de ustedes se sienta cómoda y segura con los movimientos básicos de esta danza.
Para lograrlo, comenzaremos repitiendo los movimientos fundamentales.
Esto es esencial para que el cuerpo se adapte a nuevas acciones que tal vez nunca ha experimentado antes.
Recuerden, cada cuerpo es único y tiene su propio ritmo de aprendizaje, así que sean pacientes y amorosas consigo mismas en este proceso.
Trabajando la lateralidad en Danza del Vientre.
Un punto clave en nuestra práctica será la “lateralidad”.
Aprender a diferenciar entre la derecha e izquierda es crucial para poder coordinar los movimientos.
A veces, puede parecer complicado, pero aquí es donde entra la magia de la danza: nuestra mente le envía señales a nuestro cuerpo indicándole qué parte debe moverse y cómo debe hacerlo.
Esta conexión mente-cuerpo es fundamental y la desarrollaremos a lo largo de nuestras sesiones.
Trabajando la disociación en Danza del Vientre.
La danza del vientre se distingue por la “disociación” entre la cadera, el torso y los brazos.
Esto significa que cada una de estas partes del cuerpo puede moverse de manera independiente, creando una hermosa armonía en los movimientos.
Durante nuestras lecciones, nos enfocaremos en esta separación de movimientos, al mismo tiempo que trabajamos en los desplazamientos que acompañan el movimiento de las caderas.
Verán que, a medida que avanzamos, este análisis de movimientos se convertirá en algo natural y fluido.
La práctica es fundamental.
La práctica constante es la clave para familiarizarnos y adaptarnos a estos movimientos inéditos.
No se preocupen si al principio no se sienten cómodos; es completamente normal.
Al practicar regularmente, su cuerpo empezará a recordar los movimientos y, con el tiempo, se sentirán más seguras y fluidas.
Este proceso es similar al aprendizaje de cualquier habilidad nueva, como andar en bicicleta o tocar un instrumento musical.
La repetición y la paciencia son nuestras mejores aliadas.
La música árabe.
Otro aspecto importante es la música.
Es posible que al principio les suene extraña, pero será fundamental habituarse a seguir el ritmo y la melodía.
La música es el corazón de la danza del vientre, y aprender a adaptar nuestros movimientos al tiempo adecuado es una parte esencial del aprendizaje.
Así que no duden en dejarse llevar por las melodías y sentir la música en sus cuerpos.
No te asustes.
Aunque pueda parecer abrumador al principio con tanta información, confíen en que, con la práctica en nuestras clases, tanto su mente como su cuerpo comenzarán a familiarizarse con los movimientos.
Cada sesión será una oportunidad para explorar nuevas sensaciones, conectarse con su feminidad y celebrar la belleza de sus cuerpos.
La danza es una fantástica herramienta para fortalecer la confianza en uno mismo, y estoy aquí para guiarlas y apoyar cada paso de este hermoso camino.
Además, a medida que avanzamos y nos sentimos más cómodas con los movimientos básicos, introduciremos distintas técnicas y estilos que enriquecerán nuestra danza.
Desde sutiles movimientos de manos hasta vibrantes ondulaciones de cadera, cada elemento será sumamente divertido y gratificante de aprender.
No olviden que en este espacio no hay lugar para el juicio. Aquí están para aprender, para disfrutar y para crecer.
Cada una de ustedes tiene un ritmo personal y eso es lo que hace que nuestra clase sea tan especial.
Así que celebraremos cada pequeño logro y recordemos que la danza es, ante todo, una celebración de la vida y de nosotras mismas.
Estoy emocionada de ser parte de su viaje en la danza del vientre y de ver cómo cada una de ustedes florece y brilla.
¡Comencemos esta hermosa aventura juntas! ¡Nos vemos en clase!
Con cariño,
Yasmina Andrawis.

