Cuando una se dedica profesionalmente a la danza oriental, se plantean muchas dudas y temores ante la posibilidad de quedarse embarazada.
¿Podré bailar durante el embarazo?, ¿Recuperaré el tipo?, ¿Tendré tiempo para bailar?, ¿Cambiará mi modo de bailar?, ¿Será bueno para el parto?….
Pues bien en esta entrada del blog intentaré responder a estas preguntas desde mi propia experiencia. Siempre hemos oído que la práctica de la danza oriental de un modo continuado es beneficioso para el embarazo y sobre todo en el momento del parto, pero siempre nos queda la duda – ¿me funcionará a mí? – a mi SI me funcionó.
Es cierto y conocido que practicando la danza oriental simplemente como ejercicio, la musculatura y el suelo pélvico se refuerza y sobre todo se estira y fortalece con lo cual en mi caso toda la musculatura estaba preparada para favorecer la dilatación y sobre todo el momento del parto.
Yo estuve bailando hasta el último momento, y me ayudaba a encontrarme bien durante todo el embarazo. Después del parto enseguida echas de menos bailar la danza oriental así que cuando el médico te deja ,comienzas otra vez a practicar la danza del vientre, y como ya estás haciendo ejercicio y moviendo la zona pélvica la recuperación es mucho mas rápida y natural, y además ayuda a recuperar la línea siempre teniendo un poco de cuidado con la dieta.
Pero lo mas importante de todo es la explosión de emociones y sentimientos que tienes cuando te ponen a tu hijo sobre tu pecho y le ves por primera vez esos ojitos que te miran dulcemente, esto no es explicable, simplemente ocurre y algo ya ha cambiado en lo mas profundo de tu ser.
- Todas esas nuevas emociones esos nuevos sentimientos, canalizados de modo artístico en nuestro manera de bailar, dotan a la danza oriental de una nueva dimensión artística, la llenan, la completan, la hacen única ¡hay tanto dentro de ti para entregar a tu público!, Se dulcifica la mirada, el cuerpo el movimiento, la expresión, hacen que fluyan todos estos sentimientos y emociones que conmueven a quien este viéndote bailar.
Cuando una nueva mamá baila, su baile ha cambiado, tiene algo diferente, una nueva magia, un nuevo color, una nueva energía, es una nueva danza.
Lo mas difícil de todo para una bailarina profesional de danza oriental es saber canalizar y potenciar al máximo estos nuevos sentimientos y emociones, dominarlos, controlarlos, hacerlos suyos, para que lleguen al público y lo conmuevan; pero para eso es necesario tener un conocimiento profundo de la técnica, y haber trabajado la expresión corporal y el sentimiento con anterioridad.
La Danza Oriental es una danza puramente femenina, era una danza ritual de fecundidad en el antiguo egipcio, era una danza maternal, únicamente después de haber sido madre, de haber sentido una nueva vida crecer dentro de ti, se puede comprender en toda su magnitud el verdadero significado de esta bella danza, la danza oriental.


