Cuando uno empieza a aprender cualquier disciplina artística, siempre cree que con ‘sentir’ y ‘dejar fluir sus emociones’ ya esta todo arreglado – ya somos profesionales -, y que con tres o cuatro clases para saber de que va el tema ya esta todo arreglado, – ‘bueno yo no se mucho de esto pero me dejo llevar y mira que bien me sale’- . Y uno al verlo piensa tiene gracia la chica pero no tiene ni idea.
Al igual que un poeta ha de conocer perfectamente el lenguaje antes de poder expresar sus sentimientos en su poesía, o al igual que un músico debe dominar a la perfección el instrumento antes de dotar de matices interpretativo y de sentimiento una partitura, la bailarina de danza oriental debe de conocer a la perfección su cuerpo y la técnica para poder expresar sus sentimientos con su baile.
Hasta llegar al punto en el que un artista es capaz de expresar con su arte, han de pasar muchas horas de ensayo, de clases, de trabajo en definitiva, tal vez sea el trabajo mas duro y menos gratificante de una artista, pero sin duda el mas necesario.
Es cierto que a la hora de interpretar, de bailar la danza oriental en público es necesario que se conjuguen a la perfección la técnica y el sentimiento porque sin sentimiento quedará un baile vacío, sin alma, sin expresión, plástica y técnicamente correcto pero indiferente a los ojos del espectador, y por el contrario con mucho sentimiento pero falto de técnica quedará pobre, cojo y a veces hasta ridículo, sería como querer expresarse sin conocer las palabras.
La técnica en la danza oriental al igual que en cualquier disciplina deportiva que se trabaje con el cuerpo, no solo nos ayudará a tener un dominio de nuestro cuerpo sino que además junto con un entrenamiento diario nos ayudará a fortalecerlo y prepararlo para que aguante horas de actuación y sobre todo a evitar lesiones ya sí prolongar la vida profesional como bailarina de danza oriental lo mas posible.
Lo que si es importante cuando aprendemos la danza del vientre es no desanimarse por el camino, y a cada nivel que vallamos adquiriendo ponerle mucha voluntad y corazón, y poquito a poco nuestra interpretación irá ‘redondeándose’ cada vez mas, siendo capaces de dotarla de mas matices, de expresar un poquito mas.
Lo que no se puede pretender es bailar como profesionales al principio del camino, ahora si, hay que divertirse y disfrutar de lo aprendido desde el primer minuto, si olvidar que incluso cuando seamos profesionales con muchos años de experiencia, hay que seguir aprendiendo, trabajando y ensayando.
Podéis ver el vídeo ‘la importancia de la técnica’ extracto del documental realizado por el aclamado director Rodrigo Cortes director entre otras del film Burried. http://www.youtube.com/watch?v=QjX9TnoBEJQ

